Más de medio siglo de una epopeya iniciada por fieles católicos alemanes que entregaban parte de sus cabelleras para que se hicieran pelucas. Y con el dinero obtenido, girarlo a Sudamérica. Allá, en Argentina, un cura (padre Juan) y una monja (Hermana Francisca) y una laica comprometida (Ruth Ingrid) estaban haciendo el resto.
El martes 13 de mayo, el populoso barrio de Villa Cabello celebró su 52 años con una emocionante fiesta cargada de música y reencuentros. La Plaza Sarmiento fue el escenario principal donde vecinos y vecinas se dieron cita para disfrutar de una agradable noche con espectáculos en este emblemático sector de la ciudad.

Por el escenario pasaron el ballet del maestro Luis Marinoni, perteneciente al Parque del Conocimiento, músicos del Palacio de Música, el ballet “Misiones Danza”, el grupo folclórico “Retumbo Pampa” y el dúo “Sueño Dorado”. Como broche de oro, el cierre musical estuvo a cargo del reconocido artista Carlitos Moreira.
En el transcurso de la jornada, los festejos invadieron la plaza y apenas sonaron las primeras melodías, las parejas de baile no tardaron en formarse y darle vida a la pista improvisada.
Además de los shows, hubo feria de emprendedores, espacios gastronómicos y actividades recreativas para todas las edades. La celebración también fue un espacio para la memoria y el reconocimiento a quienes dieron origen al barrio.

El proyecto habitacional que dio nacimiento a Villa Cabello fue impulsado por la familia Kolping, el sacerdote Juan Markievicz, Ruth Ingrid Schmidt y la hermana Franciska Hohenwieser, entre otros importantes actores. Ellos eran integrantes del Movimiento Familiar Cristiano. El nombre provenía de que fieles católicos alemanes entregaban parte de sus cabelleras para hacer pelucas y con el dinero recaudado, se enviaba a Sudamérica. La hermana Francisca, el padre Juan y Ruth Ingrid Schmidt eran los gestores de esta movida y los impulsores de los primeros módulos habitacionales.

“Hoy estamos muy felices por volver a celebrar este aniversario, en un barrio tan querido y con una historia tan rica. Villa Cabello nació en 1973 con la fuerza de la unión vecinal, y en 1980 se consolidó con el asentamiento de los monoblocks. Hoy sigue creciendo junto a nuestra ciudad”, expresó la secretaria de la Unidad de Coordinación y Gestión, Yolanda Asunción.

El intendente Leonardo Stelatto se sumó a los festejos y destacó la relevancia de Villa Cabello en la evolución urbana de Posadas: “Villa Cabello es un ícono en el crecimiento de la ciudad, fue el primer desarrollo urbano que se hizo a una distancia del microcentro. Llegar hasta este lugar, en algún tiempo, era casi imposible. Hoy está dentro de Posadas y su población creció notoriamente como también la solidaridad en este importante conglomerado urbano.”

Por su parte, Daniel Vigo, coordinador de Obras Públicas, remarcó el norte de la gestión actual: “La línea que siempre nos baja el Intendente es la cercanía con el vecino, la participación en estos eventos nos permiten compartir, celebrar y también escuchar las inquietudes. Estamos muy contentos, viendo los avances que fuimos haciendo en diferentes puntos del barrio y también lo que todavía queda por cubrir.”

Con más de 80 mil habitantes, Villa Cabello es hoy uno de los barrios más grandes de la capital misionera.

En esas tierras comenzó la construcción de viviendas para familias humildes, también las dotaron de luz eléctrica y agua de perforación de 102 metros. Asimismo, la creación de una fábrica de ladrillos o bloques premoldeados con los que se levantaron otras casas. Los terrenos se pudieron comprar gracias al dinero que recaudó la hermana Francisca Hohenwieser en Alemania, producto de la donación de mujeres que vendían sus cabelleras las cuales eran cortadas en Misiones para luego ser exportadas a distintas fábricas de hacer pelucas, tanto en Alemania como en el resto de Europa. Esta actividad fue la que dio nombre al asentamiento más popular de la zona oeste.

A lo largo de los años fue consolidando una infraestructura urbana integral que incluye escuelas de todos los niveles, universidad, hospital de área, cajeros automáticos, clubes, centros comerciales, feria franca, museo, comisaría, bomberos, líneas de transporte urbano, Registro de las Personas y una activa vida comunitaria. Cabe resaltar que este barrio contó con la primera radio. Además de distintas obras como un espacio verde de recreación con quinchos y parrillas, un sanatorio, bibliotecas, polideportivos, Banco Macro, bomberos, delegación municipal, oficina de EMSA, clubes, ferias, y se fundó el lugar más importante del asentamiento, la Parroquia Inmaculado Corazón de María la cual es centro de culto y devoción
