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sábado, febrero 24, 2024

El maíz misionero, mismo

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Se llama Bautista. Lo desarrollaron los técnicos del Inta Cerro Azul. Es una variedad de polinización libre lo que significa que el productor puede guardar el grano y utilizarlo como semilla en la siembra siguiente. Y con muy buen rinde: 6000 kilos por héctárea

Se realizó la presentación y entrega de los primeros lotes de semillas de maíz Bautista INTA. Se trata de una innovación tecnológica desarrollada para los productores familiares que luego de años de investigación y desarrollo llega a las chacras de Misiones. Con el objetivo de dar respuesta a la demanda de los agricultores familiares (acá conocidos como chacareros) desde el equipo de Cultivos Anuales del INTA Cerro Azul -Misiones-, integrado por genetistas, se llevó a cabo el desarrollo de una variedad adaptada a la región, de alta calidad nutritiva, de bajo costo y un rendimiento mayor, en comparación con las opciones varietales disponibles.

Bautista INTA es una variedad de maíz que constituye un hito tecnológico para la provincia de Misiones y que implicó un desarrollo de más de diez años de trabajo e investigación para lograr un ejemplar adaptado a las condiciones locales. Se trata de una variedad de maíz subtropical, con alto contenido nutricional y mayor capacidad para resistencia a plagas y enfermedades. Además, Bautista INTA es una variedad de polinización libre lo que significa que el productor puede guardar el grano y utilizarlo como semilla en la siembra siguiente.

De acuerdo a lo señalado por Horacio Babi, director de la EEA INTA Cerro Azul, “se ha presentado un hito tecnológico para lograr esta variedad adaptada a Misiones y que fue generada a partir de demandas del sector productivo. Ahora, comienza el proceso de multiplicación de esta variedad. Es decir empezamos un nuevo camino en la interacción con los productores ya que se planea cubrir geográficamente con lotes demostrativos en toda la provincia, desde Andresito a Apóstoles”.

Es claro el sentido: En Misiones las propiedades tienen 25 hectáreas en promedio. Y se usan para varios fines: yerba, té, tabaco, maíz, animales, forestación, mandioca, horticultura, piscicultura. Los productores de pequeña escala misioneros tienen superficies que rondan las 25 hectáreas en donde cultivan maíz con herramientas básicas, con el fin de autoabastecerse, vender el excedente o alimentar al ganado. “La falta de material genético adaptado a la región y el alto costo del insumo semilla para el pequeño productor fue visto como una oportunidad”, explicó Adrián De Lucia -investigador en genética del INTA Cerro Azul-.

En la pampa húmeda un productor tiene 30 mil hectáreas y las dedica al maíz. Compra semillas y logra altísimos rendimientos. Pero Misiones no es así. El productor tiene 25 has. Y el maíz es uno más en su chacra

Esto no es la Pampa húmeda, donde un productor o un pool de siembra tiene (o alquila) 30 mil hectáreas y compra las semillas OMG y vende toda la producción de maíz a grandes exportadores o firmas elaboradoras de (por ejemplo) jarabe de maíz de alta fructosa que se usa en lugar de azúcar en bebidas y alimetos. Aquí la escala es mucho menor. El maíz va para alimentar los chanchos, las vacas, las gallinas y también para el consumo diario. Pocas veces llega al mercado como bien comercial. Pero ocurre también. Siempre en una escala pequeña.

Fabio Wyss, director a la sazón del Centro Regional Misiones, consideró que “desde INTA el principal desafío y compromiso es que los desarrollos salgan a la calle, dando herramientas y respuestas al sector productivo” y agregó: “tenemos recursos humanos en las zonas de las economías regionales, personal que está donde tiene que estar. Este lanzamiento es un inicio, la instancia que viene ahora es la más importante: cuando charlemos con el productor y nos diga cómo le ha ido”.

“Las características buscadas eran que la planta no sea alta, que la chala cubra bien el extremo de la mazorca, que la altura de la mazorca sea accesible para su cultivo manual, que el rendimiento esté por encima del de los materiales locales y que la floración sea pareja”, acotó el investigador de Lucía.

Un aporte tecnológico para la agricultura familiar misionera

El Lic. Adrián de Lucía del Equipo de Cultivos Anuales de INTA Cerro Azul explicó antes los presentes el inicio de trabajo de investigación y las actividades involucradas durante los últimos 10 años. “Siempre que se plantea un trabajo de investigación, se parte de identificar un problema para el sector productivo. En Misiones los pequeños productores, en lo que refiere a eventos tecnológicos, contaban con opciones acotadas vinculadas a las semillas híbridas y con paquete tecnológico de precios muy elevados. También, sucedía que las variedades criollas disponibles presentaban rasgos de baja productividad en la relación entre superficie sembrada, rendimientos y labores culturales asociadas”, según precisó De Lucía.

Frente a esta situación, se evidencia la importancia del rol del Estado en el desarrollo científico y tecnológico ya que de acuerdo al investigador “las empresas privadas que elaboran semillas no encuentran una escala de negocios para invertir en este desarrollo. Aquí aparece el Estado desde un rol estratégico poniendo un desarrollo tecnológico al alcance de la mano del pequeño productor”.

“Está inscripta como Bautista en el Instituto de la Semilla y para nosotros es el bautismo en Misiones en el desarrollo de materiales genéticos de maíz”, dijo el investigador De Lucía

Bautista INTA es una variedad de maíz convencional de polinización abierta de granos tipo dentado colorado y fue creada a partir del cruzamiento de variedades tropicales y locales“Tras más de 10 años de trabajo fue inscripta en el Instituto Nacional de la Semilla (INASE), para nosotros es el bautismo de Misiones en el desarrollo de materiales genéticos de maíz“, agregó.

El programa de mejoramiento comenzó con 18 poblaciones de materiales locales y tropicales, a partir de los cuales se inició el proceso de siembra, selección y cruzamiento de los materiales elegidos durante varias generaciones. Luego se realizaron ensayos, análisis y pruebas de laboratorio para evaluar el comportamiento general y para diferenciarlo de materiales parecidos.

Bautista INTA en detalle:

–          Variedad de maíz convencional de polinización abierta de granos tipo dentado colorado, creada a partir del cruzamiento de variedades tropicales y locales.

–          Es un material de ciclo intermedio de 120 días desde la germinación hasta la madurez fisiológica. Esto permite la liberación temprana de los lotes y la siembra de segunda.

–          Posee una mazorca con 16 hileras de granos grandes y una buena cobertura de chala que evita su pudrición por altas precipitaciones o el ataque frecuente de plagas.

–          El rendimiento estimado es de 6.000 kg. por hectárea, con un potencial mayor.

–          Al ser un material libre el productor puede guardar su propia semilla, lo que permite reducir gastos.

–          Es el primer maíz convencional de polinización abierta mejorado y desarrollado en la región, que puede ser utilizado para consumo directo o alimentación de ganado.

  • Las pruebas de laboratorio demostraron que la nueva variedad tiene un promedio de 11,2 % de proteínas, valor semejante al de los híbridos comerciales y superior a las variedades locales, lo que la hace ideal para la alimentación de ganado. “El peso de los 1000 granos ronda los 300 gramos, por lo que hablamos de un grano pesado que tiene buen contenido de proteínas”, indicó Silvina Inés Fariza -investigadora en genética del INTA Cerro Azul-.

Además, posee una altura de planta inferior a los 2,5 metros que previene el vuelco y tiene una inserción de mazorca a un metro que facilita la cosecha manual. Al ser un material libre el productor puede guardar su propia semilla, lo que permite reducir gastos.

La sincronía floral son los días que hay entre la floración femenina y masculina, esto adquiere importancia ya que el maíz es una especie monoica de polinización cruzada. “En el caso de las variedades locales esta diferencia es bastante amplia, por lo que el polen necesita más días para que el órgano femenino esté receptivo, en Bautista INTA su floración es sincrónica con solo 2 días de diferencia, lo que aumenta la efectividad y uniformidad a la hora de la polinización”, explicó Fariza.

El rendimiento estimado es de 6000 kilogramos por hectárea, con un potencial mayor. Para ello, los investigadores recomiendan que sea sembrado a mediados de septiembre, con una densidad que no supere las 60 mil plantas por hectárea. “En cuanto a siembra, indicamos hacerlo con 50 centímetros entre surcos y 35 entre plantas, esto permite reducir laborales y una mayor cobertura de suelo”, agregó Fariza.

Por último, se plantea una fertilización con fosforo y nitrógeno a la siembra y cuando la planta tenga las primeras seis hojas expandidas, con dosis dependientes de los resultados del análisis de suelo.

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